8 de junio de 2018

El Valle de Sabero "Un lugar para vivir; un lugar para existir"


Puntos de venta:

  • Librería Villa - Avenida 10 de enero, 73. Sabero

  • Estanco Sabero - Avenida 10 de enero, 50. Sabero

  • Bar Fornos - Avenida 10 de enero, 14. Sabero

  • Bar burguer Los Pelayos - Calle Paco Salán, 12. Olleros de Sabero

  • Librería Resti - Avenida la Constitución, 67. Cistierna

Si desean más información y para comprarlo online, escríbanme un correo a:
escapa9@hotmail.com

1 de abril de 2017

Accidente aéreo de Pico Cerroso

Restos destrozados del avión Junker sobre la ladera de Pico Cerroso.
Soldados y voluntarios examinan el lugar del accidente. (Archivo G. Fdez. Castañón)
El 17 de enero de 1939 se estrelló en la ladera de Pico Cerroso un Junker del ejército alemán que había despegado de la base aérea de la Virgen del Camino, y cuyo destino sigue siendo incierto.
Las causas del accidente se desconocen, aunque la más probable es que se produjera un fallo humano como consecuencia de la falta de visibilidad en medio de aquel temporal invernal. Otros especulan con que el avión pudo haber sido saboteado antes de despegar.

Mapa topográfico de la zona en la que tuvo lugar el accidente.
En el accidente fallecieron todos los ocupantes del avión, el piloto que era alemán y otros cinco pasajeros que eran españoles. Según los testigos de la época, el rescate se llevó a cabo con la ayuda de carros tirados por vacas, en los que bajaron los cadáveres y los restos del avión  hasta Ocejo de la Peña. Donde esperaban varios camiones y ambulancias para trasladarlos a Cistierna, desde donde se llevaban a su lugar de origen. Ninguno de los fallecidos fue enterrado en la zona del accidente.

Las labores de rastreo por encima de los neveros de Pico Cerroso continuaban incluso
después de haber colocado la placa en homenaje a los fallecidos. Podemos ver un trozo
del fuselaje apoyado en las rocas. (Archivo G. Fdez. Castañón.)
Ese mismo año se colocó una placa en homenaje a los fallecidos en el lugar del accidente. En este homenaje participaron soldados españoles y alemanes, además de varios vecinos de la zona.

Soldados españoles y alemanes, con las banderas de ambos países el día del homenaje.
(Archivo G. Fdez. Castañón)
La inscripción de la placa, escrita en alemán dice lo siguiente:
"El 17 de enero de 1939 aquí murieron el aviador Horst Meiling y sus compañeros españoles Modesto Candela Munar, Anselmo Gutiérrez Mateo, Daniel Eguía Torraldoiz, Ernesto Peña Saiz-Rojas y Jesús Escudero González."
Primer plano de la placa, en ella se ve colocado un ramo de laurel.
(Archivo G. Fdez. Castañón)
En la actualidad todavía se conserva la placa en su lugar original, aunque ya agrietada y restaurada.

Placa y lugar del accidente en la actualidad
Pueden encontrar un artículo con más información sobre este suceso en el Nº 16 de la Revista CamparredOnda. A quienes agradezco desde este blog que me hayan permitido publicar en este artículo las fotos del accidente, que pertenecen al archivo privado de Gregorio Fernández Castañón.

19 de junio de 2016

Mina de La Salud

En el interior de la Mina de La Salud
Todo empezó a comienzos del siglo XIX, cuando el incremento del negocio siderúrgico en las Islas Británicas impulsó a varias sociedades inglesas a salir de sus fronteras en busca de nuevos lugares donde la existencia de las materias primas necesarias permitiese colocar sus instalaciones.

Así fue como una industria británica, en 1828 se encargó de hacer las primeras prospecciones mineras de la provincia de León, dando como resultado el hallazgo de importantes yacimientos ferruginosos y carboníferos en torno al Valle de Sabero.

Pese a estos hallazgos, estas empresas inglesas solamente extrajeron hulla a muy pequeña escala, empleando el carbón para suministros de fraguas.

Hasta 1841 esta explotación minera no alcanzó importancia económica. Fue en ese año cuando se constituyó la Sociedad Palentina de Minas (más adelante Sociedad Palentino Leonesa de Minas) que construyó en Sabero la Ferrería de San Blas y los primeros altos hornos para la fabricación de coque de España. Para abastecer esta industria siderúrgica comenzó explotando en la cuenca minera de Sabero cuatro concesiones de carbón (Juanita, Sucesiva, Escondida y Abundante) y una concesión de hierro (Imponderable, en Alejico). Además de estas primeras minas registraron o denunciaron casi otra treintena de yacimientos entre 1842 y 1845.

Uno de esos yacimientos registrados fue la Mina de La Salud, registrada por Miguel de Iglesias, un ingeniero de minas perteneciente a esta sociedad y que residía en Madrid. Fue registrada el 18 de mayo de 1843 y figura en el Boletín Oficial de Minas como una mina de hierro situada en el paraje del "Arroyo del Espinadal", en Sahelices.

Planos de situación de la Mina de La Salud:



En la actualidad ya no existe la bocamina, y es posible acceder al interior de la mina por un derrumbe en una de las galerías. En la siguiente fotografía se puede apreciar el hueco por el que se entra a la galería:


Ya en el interior de la mina se aprecia lo estrechas y sinuosas que son las galerías, ya que ocupan el ancho que tenía la veta de mineral de hierro e iban siguiéndola.




En las paredes de las galerías se pueden observar la marcas de las picas dejadas por los mineros en sus labores de extracción del mineral.



Cada pocos metros hay colocadas unas maderas para sostener la estructura de la mina.





Uno de los detalles que más me llamaron la atención es la existencia de unos huecos hechos en las paredes para la colocación de los candiles para iluminar la mina. Sobre todo llama la atención porque en las fechas que se registró esta mina ya existían otros métodos de iluminación más modernos, lo que nos puede hacer pensar que se trata de una mina que haya sido explotada varios siglos antes.


Finalmente los derrumbes comienzan a ser más habituales a medida que avanzamos por las galerías, hasta que se llega a un punto del que no se puede continuar.





En las paredes de las galerías es frecuente encontrar fósiles como el de la siguiente fotografía:







8 de octubre de 2015

El Riachín de Argovejo


Muy cerca de Argovejo podemos disfrutar de uno de esos rinconcitos tan bonitos que tenemos en la Montaña Oriental Leonesa, se trata del Riachín de Argovejo, un preciosos arroyo de montaña que parece sacado de alguna película.

Mapa topográfico
Representación 3D
Para poder disfrutar de este pequeño paraíso tenemos que seguir el curso del arroyo que atraviesa Argovejo, para adentrarnos en un magnífico hayedo. 
Una vez entramos en el hayedo la senda se estrecha, aunque no tiene pérdida ya que únicamente debemos seguir el curso del río.









Llegamos a un punto en el que resulta muy difícil avanzar, ya que nos acercamos a la Hoz de Las Escaleras, hasta que finalmente llegamos a una cascada que ya nos impide el paso a no ser que llevemos material más técnico para el barranquismo.



La mejor época para visitar este paraíso es el otoño, debido al espectacular colorido que adquieren las hayas, aunque durante el invierno y con la nieve también nos sorprende con unas vistas fantásticas.





13 de julio de 2015

El Bosque de Hormas

El Bosque de Hormas es una masa mixta de haya y roble albar, con inclusión de acebos, prácticamente inalterada por el hombre y con un altísimo valor ecológico.
También podemos encontrar otros árboles como avellanos, fresnos, abedules, serbales de los cazadores y mostajos.
Está situado en la ladera sur de la Sierra de Hormas, entre las localidades de Riaño y Boca de Huérgano. Tiene una extensión de 2.768,32 hectáreas.



Este magnífico bosque sirve de refugio a animales tan emblemáticos como el oso pardo y es uno de los últimos reductos del urogallo cantábrico en la Montaña Oriental Leonesa.
Como curiosidad, el 16 de octubre de 1985, en el Bosque de Hormas, en la campera de La Salsa, un lazo colocado por Tony Clevenger capturó un viejo oso pardo de 180 kilos de peso. Aquel ejemplar se convirtió en el primer oso pardo de la Cordillera Cantábrica al que se le colocó un radiotransmisor, en un estudio elaborado por el famoso biólogo Francisco J. Purroy Iraizoz.

Foto: www.animalesextincion.es
Foto: www.mundo-geo.es
A continuación os muestro unas cuantas fotografías de las zonas más recónditas del Bosque de Hormas, de entre todas ellas destacan las de los robles centenarios que hay en las inmediaciones de Prado Rey.



















Podéis descargaros un track de la ruta que suelo realizar en el siguiente enlace: