5 de febrero de 2014

Excrementos


  • Ciervo (Cervus elaphus):
Excrementos de ciervo en invierno
Excrementos de ciervo en verano

Los excrementos de ciervo varían en forma y color según el alimento pacido y la estación. En invierno los excrementos son duros y cilíndricos cortos, mientras que en verano son con frecuencia muy blandos y están pegados. Además los excrementos invernales son muy oscuros, casi negros, y cuando están frescos están recubiertos por una mucosidad.
Los ciervos tienen una alimentación mixta entre pastoreo y ramoneo, con tendencia al pasto de gramíneas y alimentación rica en celulosa.

  • Corzo (Capreolus capreolus):
Excrementos de corzo en invierno
Excrementos de corzo en verano
Los excrementos de corzo varían en forma y color según el pasto y la estación. En invierno los excrementos de corzo son granos cilíndricos cortos, con un extremo redondeado y otro puntiagudo, muy brillantes cuando están frescos. En verano los corzos defecan pedazos de masa rugosa, debido a la alimentación más jugosa que tienen en esta estación.
El corzo es un rumiante selectivo que prefiere alimentos de fácil digestión y energéticos, por lo que no pasta sino que practica una búsqueda selectiva.

  • Liebre ibérica (Lepus granatensis):

Los excrementos de liebre consisten en pastillas esféricas, secas y de estructura irregular, formadas por fragmentos de vegetales rudos. El color varía un poco según la alimentación, influida por los cultivos agrícolas. Pueden encontrarse aislados o en pequeñas acumulaciones.
En verano la liebre se alimenta sobre todo de gramíneas, hierbas y raíces; y los excrementos son húmedos y blandos en estado fresco. En otoño añaden a su alimentación frutos y bayas. En invierno se alimentan de yemas, cortezas, ramas y semillas y sus excrementos son claros y duros.

  • Jabalí (Sus scrofa):
Los excrementos de jabalí varían mucho en su aspecto según la estación y la alimentación. Están formados por pedazos de masa negruzca de hasta 7 cm de grosor y 10 cm de largo. En estado fresco son negros, pero después de un tiempo la superficie se vuelve grisácea y se descompone en bolas.
Este omnívoro come todas las sustancias vegetales y animales digeribles, por lo que también aprovecha los animales muertos de forma natural o carroña. Aunque en primer lugar prefiere los frutos de los árboles (bellotas, hayucos y frutos secos).




  • Lobo ibérico (Canis lupus):
Los excrementos de lobo son grandes, de unos 10 a 15 cm de longitud y unos 3 cm de diámetro. Son diferenciables de los de perro por su tamaño, la presencia de restos de las presas como huesos y pelos de ungulados silvestres, y por su olor fuerte cuando son frescos. 
Otro factor a tener en cuenta es la ubicación de los excrementos, ya que el lobo los utiliza como marcaje del territorio y los deposita en sitios visibles, como un cruce de caminos.


  • Zorro común (Vulpes vulpes):
El zorro tiene los excrementos en forma de embutido, de 8 a 10 cm de largo y unos 2 cm de diámetro y por lo general tienen un extremo puntiagudo retorcido en espiral. Según la alimentación varían mucho la composición y el color.
Al igual que el lobo los depositan en lugares específicos para marcar el territorio.
El zorro es omnívoro, pero en su alimentación predominan los alimentos animales, por lo que es frecuente encontrar en los excrementos pelos, plumas y fragmentos de huesos de pequeños roedores y aves. También pueden llegar a los excrementos restos de cáscaras de frutos y, en verano, fragmentos de quitina de insectos.


  • Tejón (Meles meles):
Excrementos de consistencia y color muy variables según la estación y el estado de conservación. Debido al alto porcentaje de plantas, suelen tener un color verdoso, en verano a menudo con granos de cereales y caparazones de insectos. Cuando tiene la forma de embutido recuerda a los excrementos de zorro, aunque la superficie es irregular y áspera y se descompone con mayor facilidad. El contenido consiste en restos de insectos, pelos, granos y bayas.
Es el omnívoro con la gama de alimentación más amplia de todos los depredadores autóctonos.



  • Urogallo (Tetrao urogallus):
En invierno los excrementos son cilíndricos, duros y de hasta 2 cm de diámetro. En verano son desde duros, escamosos y retorcidos (de amentos, yemas y semillas), hasta en forma de masa y pastosos blandos (por el consumo de brotes tiernos, hojas y bayas). El color varía desde el verde oliva claro hasta el violeta oscuro, pasando por el pardusco.
Como todas las gallináceas, el urogallo expulsa unas heces especiales del intestino ciego que se secan rápidamente.

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